Sueños escritos

La vida es un sueño imaginado


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Que no se enteren

Que no se enteren los necios, ni los envidiosos, del aprecio que nos tenemos.

Es mejor hacerles creer que no hay amor entre los dos.

A los envidiosos hay que darles lo que nadie quiere con un poco de desprecio, y, medio, o más, de odio, será suficiente para mantenerlos contentos.

A los necios podemos derramarles cualquier versión de rabia en la cepa de su entendedera agujereada por la ignorancia extrema. Cuanto más mierda les demos, mejores sandios serán.

Pero que no se enteren de nuestro amor y de cuánto nos queremos: los despreciables sandios necios, ignorantes, envidiosos.

10/01/2021


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Los Hilos del Amor

Origen: Los Hilos del Amor

Una alambrada no es suficiente para detenerme. Desde aquí puedo ver las nubes sobre el mar. Liberan su peso en caída libre y en forma de diminutas gotas. La fina lluvia se funde con la sal y el mar. Los pájaros huyen a sus nidos como perseguidos por un demonio acuático. Por entre los espacios de esta alambrada, al otro lado, a lo lejos, veo los barcos que navegan. Se acercan al faro. Su luz blanca gira y vuelve a girar para dar paso a los que quieren entrar. Del puerto salen yates a diario y barcos de crucero. Mi atenta mirada traspasa la valla, veo a los tripulantes que levantan la mano y saludan alegres. A veces me asusto cuando los barcos tocan la bocina con su enorme vozarrón. Después me rio.
Imagino que navego por los mares del sur sobre las aguas de este mar que a veces es azul o verde. Hoy brilla en gris plata. Montada en una embarcación enorme pienso que quiero escribir miles de páginas que no leerás.
Quiero escribir un libro con versos artesanos. Creados con mis manos para ti. Quiero, con los hilos del amor, unir las grietas de un corazón herido. Besar un alma ardiente que una vez intentó cruzar esta alambrada para conocerme. Y entre espinas de alambre, herida el alma, decidió permanecer al otro lado de esta valla, en esa orilla, junto al mar mediterráneo.
Miles de gotas de agua salada se filtran como puñales por las grietas que la vida abrió en el alma que sufre la sequía del amor.

 

https://wordpress.com/stats/post/1538/sandydetorres.wordpress.com

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PÉSIMA ESPERANZA

Visualizo la cosa de morir como entrar en un sueño del que no despertaré más.
Dicen que no se siente dolor. Que al morir se olvida que hayamos vivido, qué hicimos en vida y quiénes fuimos.
Pero la familia que sobrevive la pérdida no pierde la esperanza. Piensa que el fallecido recuerda todo lo vivido. Creen que el difunto pasa a ser una especie de ángel de la guarda que vela por ellos, los vivos.
No creo que sea así. Al morir todo se olvida.
Me pregunto qué pasa si pierdo la esperanza ¿será vital mantenerla viva? o ¿quedaré atrapada en un sentimiento de frustración por dicha pérdida?
No tengo miedo, ni siento vergüenza de perderla. Todos perdemos cosas continuamente, a diario. Perdemos unas cosas y encontramos otras nuevas.
Será un honor perder la esperanza, será entonces cuando quedaré libre de toda ella. Porque la esperanza es la cadena que nos ata a lo imposible. Sabemos perder cosas que no recuperamos jamás y no pasa nada.
Frente a un dolor intenso que no desaparece, aparece la esperanza por encontrar un calmante que quite el sufrimiento. Ella, la esperanza, es pensar en un momento anterior al dolor desesperante, donde el valor desaparece, y las fuerzas para resistir se desvanecen.
La derrota llega desde un lugar complejo, sin avisar, se instala en un punto que antes era estable. Un punto concreto donde habita el apego a las cosas, el amor a determinadas personas, y a la vida misma.

Dicen que morir es despertar a la vida eterna.
Tengo la esperanza de que cuando despierte a la vida eterna me convertiré en un ángel de la guarda para velar por mi gente, si así lo desean. Pero, ¿qué pasará si pierdo la esperanza como he perdido tantas cosas que no he vuelto a encontrar?

Sandy Torres

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