Sueños escritos

La vida es un sueño imaginado


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CAMPO DE TE QUIEROS

Sueños escritos

Campo de Te quieros

A mis tres arboles de mi bosque encantado.

[Cuando un poema fue un problema]

Te quiero, te quiero,
te quiero, te amo,
te quiero, te quiero,
te quiero, te amo.

Te quiero, te quiero,
te quiero, te amo,
te quiero, te quiero,
te quiero, te amo.

Te quiero, te quiero,
te quiero, te amo,
te quiero, te quiero,
te quiero, te amo.

Agosto de 2014 S. Torres

“Siembra, luego, riega y cuida, después, recoge y reparte”
campo de te quieros

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Reflexión

 

 

 

 

Querido David:

Te agradezco de todo corazón la respuesta que recibí. Espero que leas estas palabras y, ya sabes, no es necesario que respondas a mis cartas.

Ya sé donde encontrarte, por eso te escribo para compartir una reflexión.

Te cuento:

Esta mañana desperté tranquila, con la paciencia necesaria para empezar un nuevo día afrontando las emociones.
Nada más salir de la cama, antes de vestirme, me puse las gafas negras para no ver, para no sentir.
Desde ya dejo de leer prensa escrita. Ya sé que no es lo correcto, pero cada noticia que leo me hace sentir vulnerable. Las injusticias de este planeta me enfadan tanto que siento la necesidad de marcharme a otro sin que me importe lo que en este deje abandonado. “Al fin y al cabo es una pérdida de tiempo atender cosas que están lejos de la realidad” sabios consejos que me regalabas.
Antes, abría el periódico y empezaba leyendo con interés para acabar, en una centésima de segundo, resoplando con la indiferencia, pues, tan pronto parece que los problemas tienen solución llevando a buen puerto grandes proyectos como que te aburren soberanamente con eso de que nadie sabe quién resolverá el asunto en cuestión.

El mundo es una montaña rusa constante, igual recibimos una gran alegría, de esas que te da la risa, como nos dan una mala información que nos lleva al llanto en cero coma cero. De esa forma desestabilizan al personal en los momentos más inesperados. Me cuesta digerir, como algo normal, aquello de no separar las preocupaciones presentes con las pasadas creando que la inseguridad reine la vida.
Con lo mucho que poseemos no puedo creer que no estemos a gusto con nada ni con nadie. La gran mayoría siente necesidad de que otro lo lleve de la mano. En cambio, una corta minoría controla los pensamientos y emociones evitando los problemas que muchos echan encima como cubos de orín y mierda, igual que en la edad media.
Las falsas noticias ocasionan nerviosismo provocando emociones inesperadas, o esperadas, (a veces dudo) que están fuera de nuestro control, ya que no sabemos cómo manejar las propias reacciones.

Yo he perdido el temor a soltarme, el miedo al vacío, a la pobreza, a la oscuridad, a la sed, al sacrificio, soy menos débil.
Hace tiempo tomé un atajo desviándome del camino establecido dejando a un lado la relación con los que todo no va bien. Pero tú, a veces, haces falta.

Nota: Por cierto, si no llego a despertar tan pronto habría acabado el trabajo que empecé. Tu castillo es fantasmagórico y tú un anfitrión acojonante.

Atentamente
M. Torres
01 07 2019

CATAS PARA DAVID REFLEXION


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MAROON

 

MAROON con IMAGEN

Querido David

¿Cómo estarás?

No es necesario que respondas a esta carta, espero que la leas, nada más. 

Te cuento.

Por ejemplo:

 He pensado en Maroon. ¡Cuánto yo lo amaba!  Pasaba todo el día pensando en él, para mí la vida consistía en alcanzar el amor verdadero. Aquel verano estar con Maroon era la meta, amarlo todo el tiempo, quizá para el resto de mis días de juventud, disfrutar de su cuerpo. 

Me encantaba aquello de que coincidiéramos en mis gustos.  Imaginaba lo que yo deseaba hacer con él, sin contar con lo que a él le pudiera gustar, o si le apetecía en aquel momento o no. Maroon no opinaba porque en mi pensamiento mando yo. Imaginaba las tardes de verano sentados en la orilla del mar, en cualquier playa de Almería, hablando de lo guay que es el amor entre dos. 

Mi imaginación llegaba de la mano Maroon hasta una solitaria playa. Con mi sombrero de paja y mis gafas de sol. Allí nos acariciábamos todo el rato tumbados sobre la toalla que él llevaba. Nos besábamos como adolescentes.  Éramos los únicos enamorados del planeta, los únicos amantes, felices. Creía que no existía otra felicidad distinta a la nuestra.

 En nuestra unión no cabía nada que no guardara relación con el deseo y el amor que compartíamos en nuestras cabezas. Pensaba que aquel amor iba a ser eterno. Durante aquella relación olvidamos cosas importantes como la sed, el hambre, el sueño, el cansancio. Nos olvidamos de nuestras preocupaciones cotidianas, de las inseguridades, de la pobreza.

Momentos antes de despedirnos, de volver a nuestra realidad, se nos complicaba la cosa. Ya dejábamos de encontrarnos solos para incluir, en las conversaciones de chat, a su amada madre, los consejos que ella le regalaba, esos que solo una madre conoce porque los ha experimentado en su propia carne. Conocedora de todas las experiencias de otras mujeres. Ella, la que reconoce a todo tipo de gente e intenciones, pero es incapaz de clasificar a las personas por categorías porque las guarda bajo el mismo cliché.

 Ella, mujer, madre, la que ha vivido muchos años, dijo que yo no soy buena para él, que le haga caso. Se basaba en la edad suya y en la mía, soy diez mayor que Maroon, principal problema, motivo de engaño, incrustada maldad en las ideas y reflejo de toda falsedad. Su madre lo advirtió de que al final yo acabaría engañándolo, y que le haría mucho daño.

 Su madre arrojó conocimiento a mi ingenuidad, dio luz a la oscura inseguridad de Maroon, que tanto dudaba de nuestra relación. Y tiró por la borda aquella bonita aventura. Iluminó mi camino para darme cuenta que caminaba por una equivocada senda. La madre contaba con experiencia suficiente como para adivinar los secretos del amor. Conoció a su padre cuando ella contaba quince años, diecisiete él.  Llegaron al matrimonio un año después a causa del embarazo (Maroon estaba en camino). No ha conocido más hombre que a su padre y yo he mantenido alguna relación, informal, con algún que otro piltrafa, eso provocaba, según ella, que no fuese de fiar. Su madre hablaba basándose en lo que había oído de la experiencia que otras madres le habían contado. 

Maroon demostró que era tan inteligente como su progenitora. Fue entonces cuando empecé a no dudar del conocimiento de su madre, ella tenía razón. Vi que ese chico no estaba hecho para mí, no pertenecía al tamaño que yo necesitaba. Me pregunté por la realidad de mis sentimientos. Perdía el tiempo con él. Nos dijimos adiós a finales de septiembre.  ¿Recuerdas?

 

Atentamente

M. Torres

27 06 2019

 

MAROON


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ARRIBA

 

 

Aquí, en la parte superior de un monte solitario, apartado, al final de un camino de tierra que bordea el pinar me encuentro sentada junto a una gran higuera. El suave aleteo de una mariposa despierta mis sentidos.

Adoro los senderos vacíos de gente, el aire limpio de la mañana, y la luz del día en cuanto amanece.

Amo el gorjeo de los pájaros, el agudo sonido de un grillo, fuente de regocijo, puerta que abre mi sentina por la naturaleza viva, por la música, por el silencio y el disfrute de mi propia soledad.

Allí, al sur, un rebaño de cabras montesas mordisquea la hierba, alzan el hocico, sin dejar de rumiar miran a lo lejos, hacia la cima, como si vieran que las observo me miran, al rato vuelven a comer.

Entra el verano, y aparece una tormenta eléctrica que, sin agua y sin gracia, se aleja hacia el este, empujada por una boca invisible que sopla. Me inunda de alborozo. Un revoloteo de energía despierta mis sentidos.

Se acerca la noche, y recuerdo mis huellas del camino. Toca desandar. Llega la hora de regresar al mundo, al ruido. Creo que el amor se oculta entre matojos y pinchos, mientras, la luna llena vaga hacia arriba.

Adoro los senderos vacíos de gente, el verde oscuro del paisaje cuando el sol se esconde por el horizonte.

 

28/06/2018 Sandy Torres

 

ARRIBA


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EL PARTIDAZO

José Bota, a la carrera corre que se las pela, calle arriba. No quiere perderse las elecciones de la historia. En la mano derecha lleva un sobre. Con la mano izquierda sujeta el sombrero de copa que salta sobre su cabeza. El viento levanta su camisa mostrando su silueta, sus nalgas apretadas y la forma del teléfono móvil que lleva dentro del bolsillo trasero de su pantalón. José Bota siempre fue un buen partido, de fuerte figura y músculos bien definidos. A los nueve años empezó a jugar en el equipo del colegio Miguel de Censura. Un día, durante un partidazo contra los del colegio Tomas Moción, ambos equipos perdieron la mitad de la plantilla. Los del banquillo se largaron gritando sus causas, y, con motivos, abandonaron el campo. En el enfrentamiento José Bota fue atendido a causa de una rotura de ligamentos que lo condena a abandonar el juego. Pero aún le quedan fuerzas en las piernas para llegar antes de que abran las puertas del centro.
30 05 2018 Sandy Torres

 

EL PARTIDAZOok


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PROMESA

 

Sigo escribiendo a diario, como me aconsejaste. Cada noche leo antes de apagar la luz para dormir. De madrugada, cuando despierto de algún sueño premonitorio lo apunto en un bloc. Y vuelvo a leer hasta que me canso, casi siempre al despuntar el alba. Sigo sin vestir falda, ni corta ni larga. Ya te lo dije, en varias ocasiones, que el pantalón me resulta más cómodo. Hice un taller de escritura, tenías que ver mi cara de alegría el día que gané mi primer concurso de poesía. Ya estoy en línea para acabar la historia que empecé, aquella que me pediste, y yo prometí escribirte. El final es tal cual tu predicción. La protagonista se marcha en busca de su propio destino. Aunque no vengas para la presentación llevaré una foto tuya, para que de alguna forma estés presente. Llevaré aquella que nos hicimos juntos antes de marcharte para siempre.
29 05 2018 S. Torres

 

PROMESAi

 

 


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RUMORES

 

Vasto es el camino de piedras invisibles donde los pies tropiezan. No se dejan ver, pero las estoy viendo. Ojos negros, llenos de misterios, huyen del ansia anidada dentro de fuera. Rumores llegan quebrando ilusiones.
Un viento primaveral dobla las espigas de este campo. Pradera donde brotan margaritas, amapolas y lirios. De las campanillas de colores: Blancas, rosas, violetas y amarillas recolectan polen las abejas. Y algunas avispas se alimentan de ellas, mientras, las mariposas juegan.
Oh, vida, eres tan ligera, tan frágil que tus defectos me llenan de hartazgo.
Fría como la nieve, distante se muestra la primavera. Humedece la tierra con tormentas. Engrandece ríos e inunda pueblos. La primavera de éste año se va sin que haya llegado porque el tiempo dobla estaciones que vienen muriendo.
En la orilla del mar cantan el rumor de las olas tres caracolas vacías. Una bandada de gaviotas suelta sus alas marcando un destino hacia donde el aire las lleve. Enormes delirios tiñen con amenazas banas esperanzas.
Oh, vida, eres tan ligera, tan frágil que tus defectos me llenan de hartazgo.
Posturas incómodas, mal humor. Malestar vital y horas de dolor. Oídos que silencian palabras. Agobio infinito. Enfado absoluto.
Se trata de acumular momentos en los que reine la tranquilidad y la paz, como tú lo deseas, vida. Por eso cuando aparece un nuevo día me siento optimista y esperanzada. Iremos hacia donde tú quieras si yo lo deseo. Porque tu rumor me sabe agrio, dulce y amargo.
Oh, vida, eres tan ligera, tan frágil que tus defectos me llenan de hartazgo.

S. Torres 10 05 2018

RUmORES